En nuestra sociedad vivimos una curiosa paradoja.
De promedio cambiamos de móvil cada 3 años y de portátil cada 5.
Somos una sociedad consumista.
Si queremos saber qué tiempo va a hacer mañana lo consultamos en internet.
Somos la sociedad de la inmediatez.
Se podría decir que deseamos mucho.
También deseo sexual, pero no hablo solo de eso.
Parece que la gratificación por la obtención de ese deseo dura muy poco.
Y entonces hay que obtener algo más.
Unos nuevos zapatos, un nuevo vestido, unas nuevas sábanas, una nueva estantería, un nuevo mueble, un nuevo bar, un nuevo chocolate, una nueva bebida, un nuevo viaje, un nuevo amigo, un nuevo amante, un nuevo perro, una nueva excusa…
Deseamos novedades.
¿Sabes cuál es la paradoja?
En realidad deseamos muy poco.
Me explico.
Nos conformamos con las migajas de nuestros deseos más profundos.
Porque lo que quieres es ser feliz.
FELIZ
Así, en letras mayúsculas (con lo que signifique para ti eso).
Pero claro…
Me tengo que aguantar con un trabajo que no me llena.
Me tengo que aguantar con una relación que no me colma.
Me tengo que aguantar viviendo en un piso que no me gusta.
Vivo en una ciudad de la que quiero escapar el fin de semana.
Tengo que aguantar al idiota de mi jefe.
Tengo que levantarme a las 7 h. (o antes) cuando lo que quiero es quedarme en la cama.
Tengo que sonreír cuando lo que quiero es mandarla a la mierda.
Puedes añadir tu lista en el espacio de abajo
¿Ya?
Pero es que no se puede tener todo, me dirás.
Ah, ¿no?
¿No puedes tener un trabajo que te llene? ¿Con un horario que se adecue a ti?
¿No puedes tener una relación que te colme? ¿Una vivienda bonita en un lugar que te guste?
¿No puedes tener una buena relación con tu jefe? (o ser tú tu jefe).
¿No puedes ser sincera y honesta con los demás?
Etc.
Si estás pensando que no, que eso es muy difícil…
Pues bien, entonces píllate el nuevo móvil que has visto, o el nuevo portátil, o los nuevos zapatos, o el nuevo vestido…
Acalla tu deseo real con un sucedáneo.
Aunque también se puede ser FELIZ con ese nuevo móvil o vestido, pero por favor no uses eso para olvidarte de aquello que anhelas profundamente.
No te conformes con migajas.